¿Por que los autos franceses tenían los faros amarillos tan característicos? Te lo contamos
- Dario
- 16 ago 2023
- 2 min de lectura
Ver un auto francés era ver los típicos faros amarillos, esto además de una cuestión estética tenia una función de seguridad.

Durante los años 80 y 90, eran un clásico las luces antiniebla de color amarillo y no solo en Francia, sino que en nuestras tierras también, quien no recuerda la coupé Fuego con los antiniebla amarillos, la verdad que quedaban muy bien. Pero este uso del color nos va dando un indicio.
En Francia, los faros amarillos se regularizaron en 1936 a partir de una ley y permanecieron vigentes hasta 1999. Se decía que los faros amarillos se utilizaban para diferenciar a los autos franceses de los autos alemanes, recordemos que en los años 30 se producía el ascenso de Hitler y comenzaba su expansión por Europa hasta desencadenar en la Segunda Guerra Mundial en 1939
Sin embargo su utilización no tenia nada que ver con el contexto bélico, ya que no tenia fundamento, bastaba que los alemanes cambien sus luces por las amarillas.
El uso de los faros amarillos tiene qué ver con razones de seguridad, cabe aclarar que estas lámparas emitían una luz blanca, pero contaban con un filtro que las transformaba en amarillas, esto hacia que la luz proyectada tome su color característico amarillo.

Al ponerle filtros a una fuente lumínica, va a reducirse notablemente la cantidad de luz que esta pueda proyectar, y ahí radica el problema de estos faros amarillos. Esto vale no solo para los filtros amarillos sino para cualquier color que quisiéramos lograr.
Pero es, precisamente, esta capacidad de absorción de los filtros lo que justifica el uso de los faros amarillos. Las luces con el filtro amarillo tienen una mayor longitud de onda y, por ello, sufren menos absorción en el medio por el que se propaga, tal y como explica el periodista Rubén Fidalgo en su blog.
Las luces amarillas se propagan mucho mejor en el medio y tienen mucha menos absorción en condiciones meteorológicas adversas, como lluvia, niebla o nieve. Esto hace que los faros amarillos alumbren mejor que los blancos en esas condiciones, porque la luz amarilla se propaga mejor en el medio y pierde menos cantidad de lúmenes que la blanca.
Además, conduciendo con lluvia, nieve o niebla, las luces amarillas iluminan las líneas de la ruta con una tonalidad amarilla que provoca un mayor contraste y hace que se vean mejor bajo esas condiciones. En cambio, bajo condiciones favorables, alumbran menos que las luces blancas.
Pero hay más razones por las que los franceses utilizaron faros amarillos durante más de 60 años. Por un lado, provocaban menos deslumbramiento que las blancas, tanto en un auto que se aproxima de frente como por detrás en el retrovisor.
Por otro, alumbraban mejor las señales de tráfico, en una época en la que éstas no tenían reflectantes tan potentes como ahora. No sólo eso sino que, además, minimizaba el efecto de autodeslumbramiento , cuando se reflejaba la luz en las señales y volvía al conductor.
Fuente y fotos Autoblid






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